31-01-18/ CARGILL: De invertir a despedir

La empresa norteamericana Cargill, que según el presidente Mauricio Macri estaba pensando en colocar dinero en el país, ejecutó un plan de retiros voluntarios compulsivo que luego transformó en despidos en sus sedes de Punta Alvear y Bahía Blanca. Los trabajadores denuncian que desde la compañía “faltaron a su palabra”, por lo que hicieron un paro en ambas plantas.

Apenas una semana después de que el presidente Mauricio Macri se reuniera con el CEO de la empresa multinacional Cargill con promesas de inversiones a futuro, se concretaron los primeros 45 despidos de la compañía en el país, 40 correspondientes a la planta rosarina de Punta Alvear y otros cinco del Puerto de Bahía Blanca. El sindicato de Aceiteros tomó medidas de fuerza en ambas dependencias de la compañía, una de las principales productoras de alimentos y proveedora de servicios agrícolas, porque denuncian que los directivos “faltaron a su palabra”.

Mientras Macri conversaba en la ciudad suiza de Davos con el CEO de Cargill, David MacLennan, en Rosario el sindicato de aceiteros se reunía con las autoridades locales de la firma para exigir el cese de amenazas contra los 40 trabajadores que no se habían acogido a los retiros voluntarios. “A partir de enero la empresa empezó a ofrecerlos, al otro día los muchachos contestaron que no les interesaba y después de eso comenzó un cierto apriete de parte de los encargados”, relató a la AM750 Sergio Díaz, secretario de prensa del gremio.

Macri se reunió con Maclennan durante el Foro Empresarial en Davos y aseguró en entrevistas periodísticas que el CEO de Cargill le había adelantado que estaba evaluando varios proyectos de inversión en el país. Pero precisamente en ese momento, la firma norteamericana estaba ejecutando el ajuste de personal, a pesar de que el año pasado se consolidó como la mayor exportadora de granos y aceites del país.

Cuando no pudieron concretar el achique por la vía de los retiros voluntarios, desde la empresa apelaron a las cesantías. “Acordamos que iban a seguir ofreciendo los retiros, nunca nos habíamos opuesto a eso, pero sin amenazas y con el compromiso de que el que no aceptaba no iba a ser desafectado”, señaló Díaz, quien confirmó que ante su “falta de códigos” frenaron la planta de Punta Alvear. Hace dos días tomaron una medida similar en Bahía Blanca y bloquearon el acceso al puerto tras la confirmación de otros cinco despidos. “Vino un directivo de la empresa y nos dijo ‘paren tranquilos que no lo vamos a reincorporar’”, afirmó el delegado Lisandro Marcía al diario local La Nueva.

Sólo en el primer semestre de 2017, Cargill logró colocar 195.061 toneladas de productos en el mercado, más que en igual período de 2016, e incrementó considerablemente sus ventas sumadas de granos, aceites y subproductos al exterior. “Esto no tiene que ver con la crisis”, aclaró Díaz y puntualizó que todos los despidos fueron “sin causa”.

“Lo interpretamos como un ataque a la unidad sindical y contra el gremio en sí”, destacó el gremialista, a dos días de que el sindicato se reúna con el ministro de Trabajo Jorge Triaca para negociar el techo de la paritaria salarial, que el Gobierno quiere fijar en un 15 por ciento. “El panorama está muy complicado. En lo personal pienso que debemos discutir no menos de un 25 por ciento”, concluyó.

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